PREVENCION Y TRATAMIENTO DEL MAL DE ALTURA

PREVENCION

La reflexión sobre los accidentes ocurridos en la montaña puede sernos de gran utilidad para evitar los errores cometidos en aquellos casos. La primera norma a seguir para la para la prevención del mal de altura es la ascensión lenta, para dar tiempo al organismo a aclimatarse.

Las pautas de ascensión diaria señaladas anteriormente pueden ser de gran utilidad práctica. Si durante la ascensión aparecen síntomas leves del mal de altura, reposar durante 24-48 h. puede ser suficiente. Si los síntomas no desaparecen o se agravan, es descenso es imperativo y debe realizarse siempre acompañado. Se descenderá , como mínimo, unos 400 metros permaneciendo en reposo en la cota inferior al menos durante dos días.

Parece ser que la dieta hiperglucìdica, rica en hidratos de carbono, fèculas, azùcares que favorecen la aclimatación y tiene un efecto comparable al descenso de la altura fisiológica en unos 700 m. representa que a 4000 m. , siguiendo este tipo de dieta, para el cuerpo sólo estaríamos a 3.300 m. Durante las fase de reposo en los campos inferiores se debe reequilibran la dieta a base de proteína y grasa.

PREVENCION DEL MAL DE ALTURA

TRATAMIENTO:

El reposo, una buena hidratación y una dieta hiperglucìdica bastan para tratar los casos leves, que se resuelven en el plazo de 24-48 horas. Debe prohibirse el ascenso a personas que padecen síntomas de mal de altura -aunque sean leves- por ser potencialmente muy peligrosa su evolución en personas mal aclimatadas y que continúan ascendiendo , pese a presentar síntomas de mal de altura.

Si los síntomas empeoran en el curso de las próximas horas debe organizarse el descenso del afectado, siempre acompañado y, a ser posible, por debajo de los 400 m. de la cota donde se hallen situados previamente.

Para tratar sintomáticamente el dolor de cabeza, una vez se han seguido las instrucciones precedentes pueden utilizarse los analgésicos comunes- ASA, paracetamol- y si el dolor es muy intenso, asociaciones analgésicas con codeína, cafeína o ergotamina. Se ha propuesto también la práctica de hiperventilaciones forzadas dad 10 a 15 minutos, y el masaje de las arterias temporales.

En manos expertas se puede utilizar la terapèutica acupuntural o de reflejoterapia, la cual ha sido de utilidad. Puede también utilizarse la coca- Eritroxylon Coca, la planta divina de los incas- en forma de hojas masticada, tintura madre o bien en disoluciones dinamitadas -homeopàtica- más seguras, al evitarse sus efectos secundarios o de sobredosis.

Aparte de la coca, que tradicional e históricamente en conocida por su eficacia en el mal de altura-puna o soroche para los indios-; la acetazolamida se ha demostrado eficaz para el tratamiento de sus síntomas, así como del fenómeno de la respiración periódica, que puede producir insomnio. La dosis oscila entre 250 y 500 mg. Entre sus efectos, destacan: aumento del flujo sanguíneo cerebral, disminución de la formaciòn y de la presión de LCR (liquido cefalorraquideo), mejoría de la función renal con disminución de la proteinuria, de la hipoxia y, el más importante, la acidificaciòn metabòlica, que actúa como estimulante respiratorio y secundariamente como promotor de una mejor oxigenación tisular. Tiene un moderado efecto diurètico.

En cuanto al insomnio de altura, sobre todo si es provocado por las pausas de la respiración periódica, debe tratarse con acetazolamida, pero nunca con hipnòticos o sedantes, que pueden empeoran aún más el crítico desequilibrio en la oxigenación, al deprimir la respiración. Se el Montañista está bien aclimatado y el insomnio se debe a motivos de tensión emocional, pueden usarse sedante o ansiolìticos pero a dosis bajas - por regla general la mitad de la dosis habitual- y del tipo de acción rápida y vida medio corta - pro ejemplo, triazolam- que a las ocho horas ya han dejado de actuar y no interferirán en la actividad posterior.

Sìntomas Graves


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